Menstruación

Menstruación 2020-12-23T15:35:45+00:00

Project Description

Uno de los trabajos de BioAjustament es el de los dolores y desajustes menstruales y todo lo que conlleva tener diferentes síntomas provocados por estos desajustes.

Una parte esencial del acompañamiento que se hace con BioAjustament es utilizar ejercicios específicos para equilibrar nuestro cuerpo, liberar del dolor, enseñar qué puedes hacer tú y entender y comprender por qué y para qué te está pasando.

Os dejamos aquí una pequeña explicación de por qué y de dónde pueden venir algunos problemas relacionados con ello.

Vamos a intentar explicar cómo nuestro cuerpo físico está relacionado con los desórdenes y dolores en la menstruación. En Osteopatía se tiene una visión del cuerpo como una unidad inseparable. Una parte física, una parte del sistema nervioso y una parte de los fluidos del cuerpo y también incluiría la parte emocional.

Los problemas de menstruación pueden ser por un problema totalmente sico o mecánico. El útero se sujeta a los huesos de la pelvis a través de sus ligamentos. Por ejemplo, el sacro se relaciona con el útero a través de los ligamentos sacrouterinos.

Si los huesos están bloqueados en una posición que no sería la suya o los ligamentos están en tensión, pueden hacer que el útero no funcione bien y puede producir dolores.

Vamos a visualizar nuestro útero antes de que nuestra Luna (menstruación, regla…) vaya a salir de nuestro cuerpo: el útero está más grande, lleno de sangre y pesa más de lo normal.

El útero tira de los ligamentos y nos puede doler la parte baja de la espalda o incluso la barriga por la situación donde está el útero, en medio de la vejiga, intestinos, colon… Como está ensanchado y grande, no tiene sitio y empieza a tirar de las fascias y tejidos, provocando dolor.

También puede haber una tensión en el diafragma abdominal, dando presión a la pelvis, haciendo sufrir nuestro útero por la presión.

(en la imagen podemos ver la diferencia de tamaño de un útero menstruando, en rojo, y el otro en reposo)

Aquí podría entrar nuestro sistema nervioso, también.

El sistema nervioso autónomo envía información a nuestro útero, diciendo lo que tiene que hacer (por ejemplo: ovula, no ovules, haz esto, haz aquello…). Los nervios salen de la zona sacroilíaca (de nuestro sacro), así pues, cualquier bloqueo en esta parte también puede dar problemas, alterando el funcionamiento del útero.

A nivel emocional podríamos hablar del estrés y lo que esto provoca: un desorden en nuestro cuerpo y en nuestras hormonas. Una de ellas, para hablar de alguna, la progesterona, se elabora en los ovarios y entre sus muchas funciones se encuentra la de ajustar el ciclo menstrual e intervenir en los efectos de los estrógenos, con la finalidad que éstos no sobrepasen su estimulación de crecimiento celular.

Cuando una mujer se ve sometida a situaciones o contextos estresantes durante mucho tiempo, la producción de progesterona disminuye, causando una gran cantidad de efectos y síntomas tales como fatiga extrema, aumento de peso, cefaleas, alteraciones en el humor y falta de deseo sexual.

Parte del texto es de Mónica Vidal (Osteópata)